Una obra de renombre
y cuya fama y rima esconde
es "El burlador de Sevilla"
que con gracia y maravilla
elegí en mi sexta partida,
de lecturas reconocidas
teatro clásico español
y aún mil veces suicida
como teatro en verso y rima.

Con la final decepción
de acabar reconociendo
tremendo mi desconcierto
que el burlador que burlaba
mujeriego era y con ganas,
y mi pereza con este
cada vez más aumentaba,
pues en alta y estimada
mi expectativa fallaba...
Yo la obra desconocía
mas la prosa no es cosa mía
pues al verso frío y denso
mi lectura es más cercana.
La trama era confusa
larga pero bien ordenada,
personajes vienen, van
opinan y desvarían,
su lenguaje no es problema
el enrevesado esquiva
todas idas y bienvenidas.
Lo único me disgustaba,
al inicio de la dicha,
la bien cantidad nombrada
de personajes pertenecientes
a "El Burlador de Sevilla".
Y la obra la relaciono,
sin caber duda ninguna
con tremendo personaje
que a nuestro parecer
es semejante bribón
y maquinador de ultrajes
y no es otro que el de trajes
Barney Stinson,
burlador sin compases, salvaje
("Como conocí a vuestra madre")
uno vive en la comedia
otro obra clásica prudente
ambos con honra aparente,
se dedican con fin paciente,
a hacer teatro en la gente.
Por ello acabé "contento",
pues Tenorio es dado muerto
y no en vano, pues el resto
unen en un dulce gesto
matrimonio con mujeres
que habían sufrido al burlesco...

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